Baño de mujeres
Demetrio miraba a Evangelina sin poder creerlo, era ella, era su hermosa Eva. Aunque su rostro estaba marcado por una altivez que no podía creerlo, era la mujer con la que tanto soñó, era la mujer que busco como loco, desesperado por encontrarla, ahora estaba ahí, frente a él. Más hermosa que nunca, sus cabellos caían en su cintura ¡Sueltos! ¡Joder! El cuerpo de Demetrio, que pensó que estaba muerto, reaccionó enseguida, sintiendo como se estremecía, al punto de querer tomarla en sus brazos, y e