Capítulo 35.
Cuando llega la tarde del lunes finalmente podemos volar de regreso a casa, mentiría si no dijera que estaba exhausta, porque con Jonah lo hicimos sin parar hasta el día siguiente, durmiendo toda la mañana, hasta que sus pilotos llamaron para indicarle que ya era posible volar.
La tormenta aún no se había ido, según dijeron iban a ser unos días bastante lluviosos y nublados en el lugar, lo cual es una pena para los turistas que vinieron de visita. Pero afortunadamente la lluvia había descendido