Capítulo 137.
Miro mi rostro en el espejo nuevamente, mientras que aquella mujer que contratamos para ayudarme a prepararme para la boda, termina de peinar mi cabello, sonriéndome con suavidad.
—¿Qué te parece? —pregunta ella acomodando mis rizos— ¿Te gusta?
Al mirar mi reflejo no tengo palabras, creo que nunca antes en toda mi vida me había visto o sentido tan bonita, es como un sueño…
Yo nunca he sido ese tipo de mujeres que se arreglan demasiado, con bonitos peinados o un maquillaje impresionantes, no por