- Clifford, a mi despacho. - Edward pasó por delante de la mesa de la mujer mayor sin mirarla directamente y se dirigió a toda prisa hacia su despacho.
Rebecca se levantó, sin entender por qué su jefe estaba tan serio, pero le siguió en silencio, y cuando entraron en la habitación, él le hizo un gesto para que cerrara la puerta y se sentara frente a él.
La carpeta que tenía en la mano la hizo estremecerse por un momento, después de todo, no era tan difícil descubrir que era madre. Ensanchó los