GABRIELA
—!Maldita sea!— Reniego sin dejar de temblar y eso hace que no pueda hacer algo tan simple como abrochar mi brasier— Diablos, que porquería— me quejo— !Auch!— chillo cuando siento que el me jala sin el más mínimo cuidado haciendo que mi espalda choque con su dorso que aún está desnudo.
—Me retracto— habla haciéndome sentir su calor y abrocha mi sostén pasando sus manos por mi espalda.
— ¿Te retractas?— preguntó incapaz de mirarlo, sin entender, asumiendo que se refiere a toda esa lo