Marcela no entendía la lógica, pero igual bebió. Se sentía bien. Veía a otros estudiantes ya borrachos y actuando chistoso y pensó que sería divertido celebrar como ellos, después de todo a ella no le dieron la oportunidad de estudiar.
Al poco rato, Marcela estaba borracha.
—Robert, ¡Te quiero muchooo! —dijo cantando.
—Yo también cariño... Deja la lata.
—¡No!
Marcela se apartó, Robert fue tras ella para intentar quitarle su sexta lata de cerveza. Amanda los miró y se acercó a ellos, había estad