Narrado por Aiden
El aire del bosque seguía impregnado de la presencia de Morgana, aunque ella ya no estaba. Algo en la forma en que se había desvanecido, en las palabras que había pronunciado, me carcomía la mente como un veneno lento. Sabía que Anya estaba ocultando algo. Lo vi en sus ojos, en la manera en que su cuerpo se tensó, en su necesidad repentina de estar sola. Pero lo que más me perturbaba era la posibilidad de que Morgana tuviera razón. ¿Y si Anya realmente recordaba?
El aullido de