Llegó la hora de la cena y entendí por qué estaba incluida, la comida era espantosa, pero todos se la comían sin decir nada y tuve que hacer lo mismo porque llevaba en mi vientre una pequeña criatura que alimentar.
El pequeño restaurante en la planta baja del edificio estaba tan concurrido de personas que no tenían otra opción, que comer barato, aunque fuera malo.
Salí a buscar empleo, pero regresé sin haber encontrado nada, la gente me juzgaba por mi ropa y mi bolso de marca que sentía que cua