53. La Sangre y el límite.
Rain me sonríe con esa burla contenida en la mirada, como si ya hubiera ganado. Como si supiera que estoy atrapado y que no hay escapatoria.
—No esperaba que te lo pusieras tan fácil, Alfa —dice con voz afilada—. Pensé que pelearías por tu vida un poco más.
Mis músculos se tensan. Puedo sentir a Rita detrás de mí, su respiración errática, el miedo impregnado en su aroma. Sabe que estamos rodeados. Sabe que no tengo una salida clara.
Pero yo sí.
Solo necesito hacer algo que ellos no esperan.
—Si