Diablo 👿
—Ella me odia, ¿no? —pregunté.
La pregunta salió de la nada. Igor hasta apartó los ojos del celular y me miró, sorprendido. Estábamos apoyados en el coche, ahí en la parte alta del barrio, desde donde se podía ver todo. Yo fumaba despacio, el viento frío golpeando mi rostro. Pero lo que dolía de verdad… no era el viento.
—¿Quién? ¿Luna? —preguntó Igor.
Asentí con la cabeza, soltando el humo despacio.
—No respondas con esa voz de "tú sabías lo que estabas haciendo", no. Hablo en serio