CAPITULO 22
La policía comenzó a hacer su búsqueda de inmediato en cuanto les exigí, usando todas mis influencias y contactos corporativos, que movilizaran cada maldita patrulla de la ciudad. Pero yo no me iba a quedar sentado esperando como un inútil. Fui directamente hasta donde se encontraba mi madre, en el salón principal de la mansión, para que me dijera de una vez por todas dónde m****a se encontraba ella. Nunca, ni en mis peores conjeturas, creí que mi propia sangre sería capaz de hacer algo así. Aho