La semana que estuvo en el hospital fue un infierno para Anya, despertaba llorando a media noche cuando veía en sus sueños a James haciéndole daño a Katherina. Entonces la llamaba con la excusa de que no podía dormir, en realidad lo hacía para asegurarse de que estuviera bien. Hablaban durante un par de horas y así lograba conciliar el sueño. El enojo por la discusión les había durado poco.
Jasper se comportó mejor de lo que cualquiera hubiese esperado de él. Era adicto, e igual que Anya, inte