Mundo ficciónIniciar sesión—Eres mía y siempre lo serás —le susurró James al oído, las sostuvo en sus brazos mientras ella se desplomaba.
Cada vez que esos ojos color miel se le aparecían en frente, un terrible miedo se apoderaba de ella, su presencia siempre era sinónimo de sufrimiento y dolor.
Cuando abrió los ojos, él ya no estaba, pero sí las mismas chicas en ropa interior que había visto tiradas en el suelo como trapos







