Mundo de ficçãoIniciar sessãoAnya se acercó y tocó la espalda de Reccee, la miraba atónita, con la boca entreabierta y el ceño fruncido. le palpó la piel con las yemas de los dedos.
—Ok —cogió el abrigo y se enfundó nuevamente en él —te creo —dijo —podrías...¿podrías vestirte? —Recce la miró confundido.
La espalda del Reccee que la había estafado, tenía tatuado un gran drag&o







