Castillo de Franco, en las afueras de Roma
Franco acabando de gozar días intensos de lujuria con sus concubinas, reiniciaría su hambre y sed de poder al pretender dominar por completo todo el reino del inframundo. Esta vez decidiría dar un ataque sorpresa en la guarida del clan Baal en situada en las altas montañas de Inglaterra. Llamó a los vampiros más poderosos y al líder del clan de licántropos.
Assam y Belmont fueron los primeros en llegar al castillo, los demás llegaron minutos más tarde.