Franco aquella misma noche fue a la habitación donde se hallaba dormida la duquesa, la despertó diciendo que aceptaba convertirla en vampiresa. Ella sintió una emoción profunda porque al fin estaría al lado de su amor platónico.
Franco le indicó que antes del abrazo, tendrían lujuria durante tres días seguidos a lo que accedió sin problema alguno.
Cuando despertó en la habitación, estaba sobre un sillón de cuero, había una chimenea encendida frente al sillón, y a un lado, una mesa baja con una