Mundo ficciónIniciar sesión—¿Puedo pasar? —pregunto tocando a su puerta sin muchas ganas de entrar.
—Adelante, Nicole.
Respiro hondo antes de entrar, estoy siguiendo sus órdenes y ahí estoy llevando un camisón de seda que me llega a la altura de la rodilla color beige.
—Me gusta tu pijama.
—Gracias, Señor —digo forzadamente.
—Espérame en la cama.
Asiento y voy obediente casi temblando, una parte







