De nuevo entre sus brazos.
—Señor… yo… no creo que debamos hablar de eso—Siento que mi cara se calienta.
El Volteando hacia mí, tratando de acercarse a mí, miro a la defensiva, pero solo veo sus carnosos labios.
Sin proponerlo los miro un instante. Son tan bonitos, atrayentes y recordé aquellos besos tan excitantes que nos dimos. Esto alivia temporalmente mis tensas emociones. Ya no quiero huir sino rendirme ante los encantos del señor Brown. Pero se que hacerlo no me ayudará en mis planes de alejarme para siempre.