Ella envió el mensaje y se levantó rápidamente de la cama. Caminó hasta la habitación de su hermano Hugo y lo encontró trabajando en su computadora.
-Hola mi amor!
– Hola mi querido escritor, ¿cómo estás?
- Está bien ! Dime ¿invitaste a Marisol en mi nombre?
- Por supuesto ! ¡Sabes perfectamente que ella no se perdería este evento por nada del mundo!
- GRACIAS ! Pero sabéis, ya me imagino los nervios que voy a sentir delante del público esta noche.
– ¿Y cómo?
– ¡Tengo miedo de enfrentarme al gr