¡La calabaza se rompió inmediatamente en el suelo y Fadiga comenzó a decir tonterías! De su boca se le oía articular frases insignificantes.
– Abilawa, ¿vas a comer? Ven a comer. ¿Vas a dormir? Vamos, duerme a mis espaldas. ¿Vas a orinar? Entonces, por favor, orina ahí.
Fadiga hizo preguntas y al mismo tiempo las respondió. Abilawa, muy sorprendido, corrió al patio y fue a informar al padre.
– Papá, papá, papá, Fadiga se ha desnudado completamente y quiere huir de casa.
-¿De qué se trata esta h