POV: Azkarion
Mis pies hoy arrastran el peso de mil cadenas.
Me puse la bata estéril, la mascarilla y el gorro.
Al cruzar el umbral de la Unidad de Cuidados Intensivos, el aire se volvió denso, cargado con el sonido rítmico y artificial de los ventiladores mecánicos.
Y entonces, la vi.
Verena, mi hermosa Verena, estaba reducida a una pequeña figura rodeada de cables y monitores.
Su piel, que siempre comparé con la seda más fina y blanca, había perdido su lozanía, adquiriendo un matiz pálido y am