POV: Azkarion
Dicen que la desesperación es el primer peldaño hacia la locura, y si eso es cierto, yo ya no solo estoy loco, estoy perdido en el abismo más negro que un hombre puede habitar.
Mis manos están ahora manchadas con el carmín más doloroso del mundo: la sangre de Verena.
Nunca la vi así. Nunca, en todas nuestras batallas, en todos nuestros desencuentros, la vi tan herida, tan frágil, tan... transparente.
Verena siempre fue mi fuerza, el eje sobre el cual giraba mi accidentado universo.