POV Emma
—¿De verdad… él es mi novio? —pregunté con una voz suave, casi inocente, aunque por dentro algo se estaba quebrando. Cada palabra parecía un hilo que tiraba de mi corazón, y un nudo doloroso se formaba en mi garganta. Sentía que el aire me faltaba, que el mundo entero se comprimía en ese instante.
Adrián sonrió.
No fue una sonrisa nerviosa ni culpable. Fue una sonrisa cómoda, segura, una sonrisa de alguien que ya había decidido hacía tiempo, que ya había elegido su camino y no se molestaba en ocultarlo.
—Sí —respondió con firmeza, como si no existiera duda alguna—. Akron D`Argent es tu novio.
Las palabras cayeron sobre mí como un golpe seco. Por un momento, todo se nubló. El ruido de la habitación desapareció; el tic-tac del reloj, el murmullo de la enfermera, incluso la luz blanca de la lámpara se volvió tenue. Mi corazón se detuvo, y sentí que la tierra bajo mis pies se quebraba.
Antes de que pudiera procesarlas del todo, Adrián empujó ligeramente a Akron hacia mí, un gesto