POV Azkariel.
Cuando la puerta se cerró detrás de mí, apreté los dientes con fuerza. Sentí la necesidad de maldecir, de jurar que nunca volvería a cruzar ese umbral. Quizás lo haga. Quizás esta vez sí sea la última.
Maldita sea, Anyra.
¿Por qué juegas con mi orgullo de esta manera?
¿Te divierte hacerlo?
Caminé unos pasos más lejos de la casa, tratando de recuperar el control. El viento de la colina soplaba con fuerza, frío y seco, golpeando mi rostro como si quisiera obligarme a reaccionar. Per