POV Amatissa.
Escuché los motores antes de verlos. El sonido de varios autos aproximándose rompió el aire con una violencia que me erizó la piel, como si anunciara algo inevitable, algo que no podía detener aunque lo intentara con todas mis fuerzas. Mi respiración se volvió irregular, y sentí cómo el pulso me martillaba en las sienes mientras levantaba la mirada.
Serafina y Jorge también lo oyeron.
Ambos se tensaron al mismo tiempo, como si hubieran estado esperando ese momento con precisión cal