POV Olivia
El aire en la habitación estaba cargado, denso, casi irrespirable.
Él me besa. Sus labios se presionan contra los míos con una urgencia que me descoloca, y por un segundo, me permito perderme.
Siento un placer extraño, una calidez que recorre mi columna vertebral y me debilita las rodillas, pero el hechizo no dura. La ilusión se rompe de forma estrepitosa cuando su perfume alcanza mis fosas nasales.
Ese olor. No es el aroma que esperaba.
Es esa fragancia amaderada, intensa y masculina