POV Azkariel
Subí al escenario con la sangre hirviendo en las venas. No pensé, no dudé. Mi puño se cerró con fuerza y, antes de que ese maldito pudiera reaccionar, le di un golpe tan fuerte que lo lancé al suelo.
El sonido seco del impacto resonó en todo el salón.
Un silencio pesado cayó sobre todos.
Mi respiración era firme, controlada, pero por dentro estaba ardiendo. Miré a Gustavo en el suelo, retorciéndose, y luego alcé la mirada hacia los invitados.
—Damas y caballeros… —mi voz salió firme