POV Astra
—¿¡Una boda!? ¡Madre, nooo…! —grité con todas mis fuerzas, sintiendo que el corazón iba a salírseme del pecho.
Mi voz resonó por toda la habitación, pero no sirvió de nada.
Vi los ojos de mi madre, Anyra, y entendí inmediatamente que no estaba jugando.
Esa mirada fría y autoritaria era la misma que usaba cuando ya había tomado una decisión definitiva. La misma que nadie podía cambiar.
—¡Astra, basta ya de juegos! El barco ya está en puerto, vamos a casa.
Sentí un vacío horrible en el e