POV Anyra.
Volvimos a casa, pero la tranquilidad que esperaba no llegó ni por un instante. Cada sombra en la sala parecía moverse con intención propia, y el sonido del teléfono me sobresaltó. Era una llamada del señor Akron.
Al principio, no quería contestar, pero Azkariel, con su calma característica, tomó el teléfono en el despacho, y esperaba que yo no me diera cuenta.
Sin embargo, el timbre de su voz resonaba tan fuerte que no pude evitar escuchar cada palabra, como si un huracán atravesara