POV Anyra
Llegar a la joyería más elegante y lujosa de la ciudad no fue simplemente una salida cualquiera, sino una experiencia que me hizo sentir fuera de lugar desde el primer momento, como si cada paso que daba dentro de ese sitio estuviera siendo observado, medido y juzgado por un mundo al que, aunque ahora pertenecía, todavía no terminaba de acostumbrarme.
Las vitrinas brillaban con una perfección casi irreal, reflejando luces suaves que hacían que cada pieza pareciera tener vida propia, co