Pov Olivia
El alcohol quemaba en mi garganta y hacía que las paredes de la torre dieran vueltas a mi alrededor.
Estaba ebria, completamente borracha, y sentía que la cordura se me escapaba entre los dedos como arena.
Una parte de mi cerebro, la que todavía no estaba anestesiada por el vino, sentía un temor real.
No podía ver nada a través de la pañoleta que ese hombre había amarrado sobre mis ojos.
Ni siquiera podía notar el tono de su piel por la oscuridad del lugar, pero había algo que me est