POV Ainoha
Después de terminar mi entrenamiento, el cuerpo todavía me ardía por el esfuerzo, pero era una sensación familiar, casi reconfortante.
El entrenamiento era lo único que lograba ordenar mis pensamientos cuando todo dentro de mí parecía caótico.
Fui directo a la ducha, dejando que el agua caliente arrastrara el cansancio de mis músculos y, por un momento, también el ruido constante de mi mente.
Me vestí en silencio, con movimientos automáticos.
Una camiseta sencilla, pantalón cómodo, el