Punto de vista: Eryx Voltaire
La pantalla frente a mí llevaba dieciocho minutos mostrando el mismo párrafo.
Lo sabía porque el reloj de mi escritorio fue un regalo. Me lo dio un hombre que siempre decía que el tiempo es dinero. Y no se equivocaba, el tiempo era dinero de verdad, pero yo lo estaba desperdiciando, mirando fijamente unas palabras que me negaba a asimilar porque mi cabeza estaba ocupada con otra cosa.
Me aparté del escritorio. Me puse de pie y caminé hacia la ventana, observando có