POV Gianna
—¡Esto no puede ser cierto! ¡Mientes! ¿Por qué maldices así a mi esposo?
Me lancé contra Axel, golpeándolo con desesperación. Mis manos chocaron con su pecho, sus hombros, su rostro. No sabía qué hacía.
Solo quería que dejara de hablar. Quería que cerrara la boca y borrara esas palabras horribles del aire.
Porque si nadie las decía… entonces no podían ser reales.
Axel me sostuvo ambas muñecas con fuerza.
—Cuñada… lo siento mucho.
—¡Cállate!
Intenté soltarme.
—¡No digas eso! ¡No vuelva