Capítulo: Pelear por un hombre.
POV Gianna
Reí. No una risa bonita, no una de esas que salen cuando algo es gracioso de verdad. Fue una risa seca, cargada de incredulidad, porque la situación era tan absurda que no me quedaba otra.
—¿Y yo qué te debo a ti, mujercita? —dije, cruzándome de brazos, mirándola de arriba abajo con desprecio.
Ella sonrió. Esa clase de sonrisa falsa que no llega a los ojos. Y en ese mismo instante lo supe: algo iba a pasar. Algo sucio.
Porque el sonido de las sirenas cortó el aire como un cuchillo.
La