POV Axel
Estaba perdiendo la maldita cabeza.
Gianna había escapado.
Todavía no podía creerlo.
Después de todo lo que hice para mantenerla vigilada, después de cada hombre que puse tras ella, después de controlar cada uno de sus movimientos… simplemente desapareció.
Y lo peor era que nadie sabía dónde demonios estaba.
Golpeé el escritorio con tanta fuerza que varias cosas cayeron al suelo.
—¡Inútiles! —rugí mirando a mis hombres—. ¿Cómo puede desaparecer una mujer embarazada sin que nadie la vea?