Elijan Morgan
La ira hervía en mi interior. Cada palabra de Lorenzo era como un puñal clavándose más profundo en mi conciencia. Raegan había ido demasiado lejos: había matado a la madre de mi mujer, enviándole fotografías grotescas de su crimen, y había acabado con Fran y Aldo. Lorenzo estaba destrozado; Fran era su hermana menor, y su pérdida resonaba en todos los Bianchi como un eco ensordecedor.
—Mi padre y varios miembros de mi familia quieren sangre —me dijo Lorenzo con voz tensa, su