La mujer del Cóndor:3. Irrupción en la boda
Regina Stravos
No sabía qué había hecho mi hermano para convencer a Alexa de casarse con él, pero aquí estábamos. La ceremonia seguía su curso en medio de la fastuosidad que Raegan había orquestado. Yo observaba todo desde mi lugar, sintiendo un nudo en la garganta mientras Alexa, vestida de blanco, se veía hermosa pero abatida. Sus ojos, vacíos de alegría, delataban su desdicha.
Me sentía culpable. Culpable porque sabía, en lo más profundo, que algo terrible se escondía tras este matrimoni