La mujer del Cóndor : 15. Estoy rota
Regina Stravos
Me desperté lentamente, sintiendo el calor de las sábanas sobre mi piel. Fue entonces cuando me di cuenta de que no estaba sola. Mi respiración se detuvo por un momento, el pánico recorriéndome, pero al abrir los ojos y ver la figura a mi lado, mi mente empezó a ordenar las piezas.
Michael. Estaba allí, acostado junto a mí, sin mostrar la frialdad que usualmente me aterraba. Recordé todo lo que había sucedido la noche anterior. Había sido la primera vez en mucho tiempo que ha