Capítulo 65. Estrellas fugaces
París sin duda es la ciudad del amor, Enzo sea encargado de demostrarle eso a su esposa llevándola a museos de arte y comprándole algunas pinturas que le gustaron a la futura reina. El príncipe le gusta pintar, ver obras de teatro y cosas anticuadas, con mucho entusiasmo le habla de algunas estatuas a su señora.
Mia disfruta verlo tan animado, ya que parece un niño en una juguetería. Su celo no ha terminado, sin embargo, Enzo tiene más control ahora que sea vinculado y calmado el ardor