Capítulo 66. Hogar
Mia Lennox
Me aferro a las colchas mientras mi esposo tortura mi centro con su lengua, el sexo sea vuelto más intenso que nunca. Gimo con cada roce a mi clítoris, Enzo sin duda en el celo se vuelve una bestia, lo escucho gruñir y aprieta mis piernas deseando tomar más de mí.
—Dios… —jadeo durante mi llegada al clímax.
Mi prometido lame mi sexo, besa la cara interna de mis piernas para luego repartir besos por todo mi abdomen y mirarme con sus ojos rojos llenos de lujuria.