Capítulo 44. Marchetticonda
Ashley Castle
Suspiro mientras sus labios recorren mi cuerpo, es tierno y bastante delicado, me gusta la manera en que hace esto y me impacienta, Kendall se encarga de quitar mi ropa hasta dejarme desnuda.
—Eres hermosa, Ashley, —sus ojos centellan como dos luceros enrojecidos y con pupilas felinas. Es mi turno de admirarlo, beso sus labios rojos para incitarlo a dejarme colocar sobre él, no me lo permite y deja salir un bajo gruñido—. Las hembras no pueden domar a los alfas, —lo escuc