Capítulo 43. Rojizo
Enzo Marchetti
—Señor Marchetti, —saluda en el momento que ingreso a mi apartamento en Venecia, le doy un asentimiento, a el ama de llaves—. Como ha ordenado, las cerraduras fueron cambiadas y las claves de acceso también, le he dejado todo en su oficina y les avise al personal que la señorita Kristin no es bienvenida en su casa, —informa de manera detallada.
—¿Su ropa?
—Todo fue enviado al lugar que usted dijo, —asiento.
—Gracias por todo, —niega mientras hace un ges