Tú Loba
Lía no respondió enseguida. El crujido del fuego crepitando, las goteras cayendo, llenando el recipiente fue lo único que llenó el silencio por varios segundos. Kael seguía observándola, inmóvil, sin insistir, pero esperando algo… cualquier señal que lo ayudara a entender.
-No tienes idea de lo que estás diciendo. -Murmuró fingiendo estar despreocupada, clavando los ojos en la madera que ardía, sin mirarlo a él.
-Por eso te lo estoy preguntando.
Respiró hondo. Sentía un nudo en la garg