Complicado
El ala este de la Casa Principal estaba apartada, no tanto por su tamaño, sino por lo que representaba: neutralidad. Allí solían quedarse los visitantes de otras manadas, los recién llegados que no contaban con una cabaña disponible, o, como en este caso, aquellos que no podían confiar del todo.
Lía golpeó suavemente. Meira abrió con cautela y al reconocerla la dejó pasar sin mediar palabra.
-Hola. -Saludó un poco incómoda al dar paso a la habitación. Madeira saludó con un movimient