Burka Arslam
Dejo a Savannah en el restaurante, no he dormido nada, no sé si aceptar el trato de Liébana, dos años es demasiado tiempo, en realidad no me veo con ella intentado una relación de nuevo, solo de pensar en tener sexo con ella una vez más, se me revuelve todo.
Ella se ganó a pulso ese asco inmensurable, aún éramos jóvenes, y todo fue para el beneficio de nuestras familias y empresas, estaba claro, asi fuimos criados, sin sentimientos de por medio, solo negocios, seguir generando ca