Jaqueline
Volví a casa con una sonrisa amplia en el rostro. Apenas cerré la puerta detrás de mí, me quité los zapatos con prisa, llena de entusiasmo. Encontré a Renata en el sofá, distraída con el celular.
—¡Renata! ¡Encontré el apartamento perfecto!
—¿En serio? ¡Qué buena noticia, Jaque! ¡Cuéntame todo! —mi amiga dejó el celular a un lado y me miró sorprendida, sonriendo con sinceridad.
—Es muy acogedor. El dormitorio es espacioso, la cocina es funcional, tiene varios armarios empotrados, lo q