Jaqueline
Caio estacionó el auto lentamente frente a la imponente entrada del *Olimpo Club*. El lugar vibraba con una energía increíble. La fachada majestuosa, iluminada por luces vibrantes y una arquitectura moderna, llamaba la atención. Las luces danzaban sobre las letras doradas del nombre del club nocturno. El sonido grave de la música electrónica ya se sentía en el aire, incluso desde afuera.
Mujeres desfilaban por todos lados. Grupos animados con vestidos ajustadísimos, tacones altos y pe