66. Creo que es veneno
Frederick recibió el cofre, mientras mantenía el ceño fruncido, porque no entendía nada de lo que Selene le estaba informando.
—¿Entre las pertenencias de Henry? —preguntó, repitiendo las palabras que más le habían quedado sonando de lo escuchado a Selene y antes de dejarla contestar la interrumpió —: ¿Qué hacías revisando sus pertenencias? —preguntó con evidente molestia.
—Solo quise ser útil —contestó Selene en voz baja, pues sintió que Frederick estaba malinterpretando sus intenciones. La