29. ¡Se han llevado a la novia del rey!
Selene estaba petrificada ante la imagen de los cinco hombres que la tenían rodeada. No reconocía a ninguno, ni tampoco entendía lo que querían de ella, pero lo cierto era, que ahí estaban dispuestos a atacarla. Ella miró a los lados y prefirió arriesgarse, antes de que le hicieran algo, así que, empezó a correr hacia uno de los espacios entre los hombres, lo único malo, fue que eso la alejaba más de la casa de Barón.
—No corras, muñequita —dijo uno de los hombres y soltaron una carcajada.